
¿Cómo funciona?
Al aplicar un implante de placenta liofilizada en un paciente con alguna enfermedad crónica, este comienza a secretar sustancias estimuladoras que reactivan las células decadentes y refuerzan el resto de los aparatos y sistemas. Estas sustancias se llaman “estimuladores biógenos”. Así, la placenta liofilizada funciona como una batería para revertir los daños causados por distintas enfermedades.
¿Qué contiene?
Neuropéptidos, factores de crecimiento, aminoácidos, interleucinas, factores antitumorales, inmunomoduladores y eritropoyetina. Contiene además los tipos celulares CD34+, CD45+, CD73+, CD90+ y CD105+.
¿Qué puedo esperar?
Resultados desde la primera semana, gracias a las proteínas de fácil absorción del implante; los efectos más duraderos se observan en los siguientes 4 meses. Los pacientes reportan mejor calidad de sueño, mejoría en la memoria, disminución de dolores crónicos, más vitalidad, control de peso y de trastornos menstruales, e hidratación de piel y mucosas.
A partir del primer mes puede corroborarse la mejoría en estudios de laboratorio: glucosa, lípidos, factor reumatoide y autoanticuerpos. Se recomienda complementar con las terapias indicadas por el médico.
Padecimientos en los que se utiliza
- Degenerativos: diabetes tipo I y II, hipertensión, insuficiencia renal crónica, insuficiencia cardíaca, cirrosis, asma, EPOC, fibrosis pulmonar.
- Autoinmunes: artritis reumatoide, lupus, esclerosis múltiple, vitíligo, psoriasis, esclerodermia, Sjögren.
- Hormonales: climaterio y menopausia, trastornos menstruales, disfunción eréctil, pérdida de la libido.
- Neurológicos: Alzheimer, Parkinson, parálisis cerebral, epilepsia, neuropatía periférica, migraña.
- Circulatorios: arterioesclerosis, várices, tinnitus y vértigo crónico.
- Generales: antienvejecimiento, fatiga crónica, estrés, insomnio, apoyo antes o después de cirugía o quimioterapia.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud.
